domingo, 1 de mayo de 2011

LA MUJER EN EL PERU

SITUACIÓN LABORAL DE LA MUJER EN EL PERÚ





Según el XI Censo de Población y Vivienda, ejecutado por el INEI, EN EL Perú, del total de peruanos (28 millones 220 mil 764 personas), 13 millones 792 mil 577 son mujeres y 13 millones 626 mil 717 son hombres.

En el caso de la población femenina, la Población en edad para Trabajar (PET) asciende a 10,7 millones de personas, de las cuales 6,7 millones pertenecen a la PEA, es decir, dentro de la PET femenina la tasa de actividad es de 62,8%. Del total de la PEA femenina, el 95,1% corresponde a personas ocupadas, Sin embargo, llama la atención que sólo el 27,1% (1,7 millones) de PEA femenina es asalariada, mientras que, más de dos tercios de ésta corresponde a personas no asalariadas (4,6 millones). El 5% restante corresponde a las mujeres económicamente activas que se encuentran desocupadas (0,3 millones).


POBLACIÓN ECONÓMICAMENTE ACTIVA:





Aunque las mujeres tengan una representación en la PET ligeramente mayor que la de los hombres, la tasa de actividad de ellos es mayor (81,1%, versus el 62,8% correspondiente a la población femenina), lo que se evidencia al observar que los hombres representan el 55,4% de la PEA, mientras que las mujeres solamente alcanzan el 44,6%. Esta distribución se mantiene para el caso de la PEA ocupada, donde los hombres obtienen un porcentaje ligeramente mayor (55,7%). En el caso de la PEA desocupada, la proporción correspondiente a las mujeres (51,1%) es ligeramente mayor a la de los hombres (49,9%). Esta situación es concordante con una tasa de desempleo mayor en el caso de las mujeres (4,9%) con respecto a la tasa masculina (3,8%) en el 2006.

Pese a la evolución de la participación femenina en el mercado laboral, aún se encuentra que la tasa de actividad es mayor en los hombres que en las mujeres (81,1% y 62,8%, respectivamente), Es decir, hay una diferencia de 18,3 puntos porcentuales entre ambas tasas de actividad en el año 2006. Se puede adelantar que estas diferencias, se deben a la persistencia de ciertos roles al interior de las familias, en las cuales el hombre trabaja en una actividad remunerada, mientras más de un tercio de las mujeres desempeña roles no remunerados como el cuidado de los hijos.

SUBEMPLEO:

Las personas subempleadas son todas aquellas que trabajan en una actividad económica remunerada o no remunerada cuya ocupación no es adecuada cuantitativa y cualitativamente. En el Perú, se consideran dos grupos de subempleo: el subempleo por horas (visible) y el subempleo por ingresos (invisible). En este sentido, si bien las tasas de desempleo no muestran niveles muy altos, es más la cantidad de personas que no se encuentran adecuadamente empleadas. En general, la proporción de mujeres subempleadas es mayor de las que se encuentran adecuadamente empleadas, sin importar el grupo etáreo que se considere. En el caso de los hombres La calificación técnica y profesional de las mujeres es bastante menos que la de los varones, principalmente en los sectores populares o de menos ingresos. Dos tercios de las mujeres que trabajan se ubican en el campo de los servicios y sólo un tercio en la agricultura y la industria, mientras que los hombres se distribuyen de igual manera en los tres sectores.

Respecto al tipo de subempleo, tanto para hombres como para mujeres, el más importante es el subempleo por ingresos, aunque en el caso de las mujeres se observan tasas mayores de subempleo por horas que el observable en el grupo masculino (50% para el caso de los hombres y 53,8% para el caso de las mujeres) En el caso de las mujeres, las actividades que siguen en importancia son el comercio al por menor (22,1%), los servicios comunitarios, sociales y recreativos (11,2%), los restaurantes y hoteles (9%), la industria de bienes de consumo (8,1%) y los hogares (7,7%). Es importante resaltar que, para las mujeres, las actividades relacionadas al servicio al público (comercio al por menor, restaurantes y hoteles, servicios comunitarios, sociales y recreativos y hogar) son importantes y en ellas muestran porcentajes de ocupación mayores a los correspondientes a los hombres. Lo que se evidencia que ellas están en puestos de trabajo de baja calidad.

INGRESOS DE LA PEA OCUPADA FEMENINA:




Respecto a las brechas que hay entre los ingresos laborales de hombres y mujeres, se puede observar que hay diferencias significativas por sexo en todas las categorías que presenta la estructura de mercado de la economía. La brecha es mayor en las categorías que requieren una mayor calificación como es el trabajo en las empresas de 50 a más trabajadores y en el de profesionales, llegando a ser esta diferencia de 524 Nuevos Soles para el caso de la mediana y gran empresa y de 228 Nuevos Soles en el caso de los profesionales.

PROTECCIÓN SOCIAL DE LA MUJER:

La mayoría de la PEA ocupada femenina no se encuentra afiliada al sistema privado de pensiones (83,1% de hombres y 90,6% de mujeres), aunque es importante destacar que la proporción de hombres afiliados representa casi el doble que el de las mujeres (17% contra 9,4%).

MUJERES JEFAS DE HOGAR:

Del 78% total de la PEA las mujeres jefas de hogar son el 22%. El ingreso promedio mensual de los jefes de hogar hombres es significativamente mayor en relación a los jefes de hogar mujeres (S/. 886 al mes versus S/. 495,1 al mes). Es decir que las diferencias por sexo son significativas, y determinan, de algún modo, que un hogar liderado por una mujer tenga en promedio 391 Nuevos Soles de ingresos menos que en el caso de haber sido liderado por un hombre. Dicho de otra forma, un jefe de familia varón gana 1,79 veces el ingreso de una mujer jefe de hogar.

LA INFORMALIDAD DEL EMPLEO:

Según el Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, forman parte del sector informal los trabajadores de las empresas de menos de 10 trabajadores, los independientes no calificados, los trabajadores familiares no remunerados (TFNR), y los trabajadores del hogar, por la baja productividad de las actividades que realizan, así como por la ausencia de protección social (afiliación a un seguro de salud, afiliación a un sistema de pensiones, etc.), que las ubica en una situación precaria.
Dada esta definición se ha encontrado que, el ingreso laboral promedio correspondiente al sector formal es bastante mayor en comparación al del sector
informal (más del doble). Sin embargo, en ambos sectores la diferencia entre sexos es significativa, siendo los hombres los que obtienen mayores ingresos, las mujeres son quienes obtienen en promedio 379 Nuevos Soles en el sector informal, siendo este 30% menos del ingreso mínimo vital.

Además según la última investigación de Maria Bastidas Aliaga, “La Trabajadora Informal en el Perú”, la informalidad tiene rostro de mujer. En el Perú más de la mitad de los/las trabajadores/as desarrolla actividades económicas para asegurar sus ingresos y la de sus familias en los diversos sectores de la economía informal. Donde el 51% de los hombres que trabajan lo hacen de manera informal, mientras que el 60% de las mujeres trabajadoras son informales.

Asimismo, el estudio indica que son las trabajadoras de la economía informal las que reciben los salarios más bajos de la PEA; según los resultados de las encuestas realizadas el 79% de las encuestadas percibe un ingreso menor a salario mínimo vital que es de 550 nuevos soles mensuales (180 dólares) de las cuales la mitad gana menos de 250 nuevos soles mensuales (80 dólares), distante del mínimo establecido. También es más acentuada la brecha de salario con respeto a los hombres, lo que muestra el alto nivel de discriminación frente a otros sectores y por género.

Según refiere el estudio, los grupos más numerosos son el de las trabajadoras por cuenta propia (que incluye a las trabajadoras ambulantes y trabajadoras a domicilio), trabajadoras de microempresas, trabajadoras agrícolas temporales (participan de la siembra y de la cosecha), trabajadoras familiares no remuneradas y las trabajadoras del hogar; éstas últimas, son la otra cara de la informalidad, que absorbe a gran cantidad de mujeres, quiénes producto de la migración del campo a la ciudad, han elevado la mano de obra femenina en la capital, pero laboran en pésimas condiciones y sin la protección de algún organismo.

Las iniciativas públicas de apoyo a las mujeres se ha centralizado e incrementado a través de diferentes oficinas y proyectos, especialmente el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, continuando con sus programas sociales de supervivencia, sensibilización y capacitación, pero con escasos avances en el terreno de las actividades empresariales y laborales.

Es lamentable conocer que muchos gobierno locales, sobre todo de las grandes ciudades, han dirigido violentos desalojos de comerciantes informales de las calles, siendo ellas mayormente mujeres, sin crear alternativas rentables en las nuevas ofertas de formalización, agravando la situación de las familias dependientes de esta actividad.

LA DISCRIMINACIÓN DE GÉNERO EN EL EMPLEO:

Según la OIT, las mujeres constituyen claramente el grupo más numeroso objeto de discriminación. Si bien cada vez más mujeres tienen acceso al mercado de trabajo, aún queda mucho por hacer. Además del "techo de cristal," las "diferencias salariales" entre hombres y mujeres siguen siendo significativas en la mayoría de los países. Asimismo, es más usual encontrar mujeres en los empleos peor pagados y con menores condiciones de seguridad. Además la tasa de desempleo ha sido casi siempre superior para las mujeres.
La discriminación puede producirse en cada etapa del empleo, desde la selección y contratación hasta la formación y la remuneración, y abarca la segregación profesional y el momento de la terminación de la relación de trabajo. Los hombres y las mujeres tienen una tendencia a trabajar en sectores diferentes de la economía y ocupan distintos puestos dentro del mismo grupo profesional. Existe una tendencia a que la mujer sea empleada en una serie más reducida de ocupaciones que el hombre y es más probable que trabaje a tiempo parcial o mediante contratos de corta duración. Debe también afrontar un mayor número de obstáculos para la promoción y el desarrollo de su carrera.

Si bien el desarrollo industrial producido por la exportación ha abierto numerosas ocupaciones a las mujeres, las desigualdades continúan existiendo en términos de salario, jerarquía y promoción. Las pruebas disponibles parecen mostrar que la segregación profesional persiste igualmente en las nuevas áreas de trabajo relacionadas con las tecnologías de la información y la comunicación, que fueron en algún momento aclamadas como una puerta a la igualdad de trato y oportunidades para la mujer.

QUIERO APROVECHAR PARA HACERLES LLEGAR UN CORDIAL Y ATENTO SALUDOS A LAS  INTERNAS DE ENFERMERIA - UAP POR EL DIA DE LA MADRE QUE SEA UN DIA DE REGOCIJO Y FELICIDAD HACER EXTENSIVO A SUS FAMILIAS



sábado, 30 de abril de 2011

MUJER

LA POBLACION EN EL PERU



• Población total proyectada

El censo del año 2007 nos permitió saber que el Perú contaba con una población total de 28 millones 220 mil 764 habitantes. De este total fueron censados 27 millones 419 mil 294 habitantes.

En el documento “Situación de la mujer en el Perú, estadísticas y proyecciones”, elaborado por el MIMDES en setiembre del 2009, se estima que a fines del 2009 seremos 29 millones 131 mil 053 habitantes, teniendo en cuenta las proyecciones del Censo del 2007, INEI, el cual contempla una tasa anual de crecimiento del
1,6% promedio de los últimos 14 años (entre el año 1993 y 2007).

• Población por sexo

Del total de población censada el año 2007, la composición por sexo fue la siguiente.

Sexo
Población
Porcentajes
Hombre
14,600,484
49,89%
Mujer
14,531,569
50.12%
Fuente : INEI Compendio estadístico 2008, IX Censo Población y
vivienda 2007


Las proyecciones al 2009, señalan que la composición por sexo sería la siguiente:


Sexo
Población
Porcentajes
Hombre
14,195,044
49,7%
Mujer
14,025,720
50.3%
Fuente : INEI Compendio estadístico 2008, IX Censo Población y
vivienda 2007

LA POBREZA TIENE AUN ROSTRO DE MUJER

SITUACION DE POBREZA Y JEFATURA FEMENINA


La pobreza en el país ha decrecido de manera significativa estos últimos años, como lo mostramos en el siguiente cuadro:

Año
Porcentaje
2006
48.7%
2007
39.3%
2008
36.2%

A nivel de la pobreza extrema el año 2008 está se redujo de 17% a 12.6 %.



Sin embargo, la pobreza en la zona rural sigue siendo una gran preocupación que afecta a casi el 60% (59.8%), siendo los departamentos más pobres Huancavelica cuyo 82.1% de sus habitantes viven en situación de pobreza, seguido de Apurímac (69%), Ayacucho (64.8%), Pasco (64.3%), Puno (62.8%), Huánuco (61.5%).

“Lima Metropolitana, presenta una incidencia de pobreza de 17,7%, si bien porcentualmente es menor la incidencia, en términos absolutos representan una proporción significativa del conjunto de pobres del país, debido a su peso demográfico que viene a constituir un poco más de un tercio de la población del país”.1

“La población en situación de pobreza presenta características demográficas distintivas comparadas con la población no pobre. Los hogares de las y los pobres no sólo tiene un mayor tamaño sino que también están conformados por una mayor proporción de niños /niñas y adolescentes que no contribuyen a los ingresos del hogar implicando por consiguiente mayores tasas de dependencia en dichos hogares…
El 57,7 % de las familias pobres vive en zonas rurales. En el año 2008, el 54,6% de los pobres y el 70,8% de los pobres extremos mayores de 15 años de edad, solamente lograron estudiar algún año de educación primaria o no tienen educación”.2

La sistematización del foro: La mujer rural en las políticas públicas, mujeres rurales comprometidas con el desarrollo, señala que “la mujer rural indígena y amazónica es la más afectada por la pobreza rural, al tener menor nivel educativo y mayor tasa de analfabetismo e índices altos de mortalidad materna. Su esperanza de vida es de 7 años menor que el de las mujeres urbanas, con menos oportunidades de acceso a empleo y mayores niveles de desnutrición y anemia.”

Según el censo de población y vivienda 2007, la jefatura femenina se ha incrementado respecto al censo anterior, llegando a un 28.9% de mujeres jefas de hogar, mientras que en el año 2003 las mujeres representaban el 23.9%. La proyección al 2009 da cuenta de que esta tendencia creciente se mantiene:

Año
Porcentaje
2007
28.5%
2008
28.9%
2009
29.3%

Generalmente estos hogares jefaturados por mujeres son hogares pobres o en riesgo de ser pobres, que los hogares dirigidos por hombres.

Si tomamos en cuenta que en los hogares monoparentales son menos las personas que contribuyen con ingresos complementarios, y las mujeres generalmente perciben menos ingresos que los hombres y tienen menores posibilidades de acceder a recursos financieros, propiedades, tecnología, educación, entre otros entonces el riesgo de pobreza se acentúa.

Asimismo, el documento base del foro: La mujer rural en las políticas públicas afirma que “el 20% de mujeres rurales son jefas de familia, con actividades agropecuarias en pequeña escala, sustento principal de la economía en sus hogares.”.

El censo del 2007 muestra otro dato importante, los hogares jóvenes menores de
20 años tienen un mayor porcentaje de mujeres a cargo que el promedio nacional; el 43.4% de estos hogares está a cargo de una mujer, mientras que el
56,6% de un hombre, y esto tiene que ver con la problemática del embarazo precoz que obliga a las adolescentes y jóvenes a asumir responsabilidades a temprana edad restando sus posibilidades de desarrollo.

Así mismo, las mujeres se sobre exigen porque tienen que cumplir además de las labores productivas, actividades reproductivas propias del trabajo doméstico y del cuidado de los hijos e hijas en contextos precarios, y muchas veces involucra la
atención de adultos mayores o personas delicadas de salud, lo que limita aún más sus posibilidades de desarrollo educativo, el acceso a mejores ingresos y espacios de socialización.

• Programas sociales dirigidos a familias pobres, rol y aporte de las mujeres

Otro aspecto a destacar es la valiosa labor social que desarrollan las mujeres, sean o no jefas de hogar, en contextos de pobreza. Gracias a la gestión de los programas sociales como los clubes de madres, comedores y vasos de leche, las familias pobres pueden acceder a alimentación con pocos recursos monetarios. Estos programas tienen la función de aliviar la pobreza, un estudio de la Universidad del Pacífico señala que permiten un ahorro per cápita importante de hasta el 60% como es el caso de los comedores populares.3

“Los resultados de la ENAHO del primer trimestre del 2009, revelan que tres de cada diez personas menores de 18 años recibieron algún programa alimentario sea Vaso de Leche, Comedor Popular, Desayuno Escolar, Papilla o Yapita (PACFO), Canasta Familiar, (PANFAR) u otros. Según género no existe diferencias, ya que en igual proporción mujeres y hombres se beneficiaron de programas alimentarios (29,2%). Otro grupo etario que se benefició de estos programas son los adultos mayores, donde el 15,4% de las mujeres y el 9,2% de los hombres recibieron alguno de estos programas.”

“A Enero del 2009, el Programa JUNTOS ha llegado a 420,491 hogares de extrema pobreza en 638 distritos rurales de 14 departamentos en todo el país”.

“El programa construyendo Perú en el 2007 atendió a 214,339 participantes: 116 mil 844 mujeres y 97 mil 495 hombres. La inversión fue de S/. 201’219,277.94, generándose 97,049 empleos temporales, 23,694 más que en el año 2006. En el
2007 se ha triplicado la participación respecto al 2005 y se ha duplicado respecto al 2006, cabe señalar que las mujeres son las principales beneficiarias de este programa”.

Derecho a la salud sexual y reproductiva


• Esperanza de vida

“La esperanza de vida es una estimación del número de años que resta vivir a una persona, tomando como base las tasas de mortalidad por edad para un determinado año o período.”

Esperanza de vida al nacer (años de vida), por sexo, 1985 -2015

Período
Esperanza de vida al nacer
Hombres
Mujeres
Ambos sexos
1985 - 1990
62.08
66.77
64.37
1990 - 1995
64.40
69.20
66.74
1995 - 2000
65.91
70.85
68.32
2000 - 2005
67.34
72.42
69.82
2005 - 2010
68.68
73.90
71.23
2010 - 2015
69.93
75.27
72.53

domingo, 24 de abril de 2011

PARTICIPACION COMUNITARIA

ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD Y PARTICIPACIÓN COMUNITARIA

"La Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud celebrada en Alma-Ata en 1978 (URSS) a la que asistieron 134 estados miembros y representantes de 67 organizaciones no gubernamentales; respondieron y exhortaron a cambiar de raíz la atención de los servicios de salud con el fin de lograr la equidad de los mismos mediante la Atención Primaria, lo que dio origen al gran reto de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de sus estados miembros y de toda la comunidad del mundo: !Salud para todos!"


ATENCIÓN PRIMARIA
La Atención Primaria de salud es considerada la clave para conseguir la "Salud para todos" ya que representa el primer nivel de contacto entre los individuos, la familia, la comunidad y el sistema de salud.
• Se propone llegar a todos especialmente a los más necesitados,
• Se propone llegar a los hogares y las familias, sin limitarse a los establecimientos sanitarios,
• Se propone entablar una relación continuada con las personas y las familias.
¿Cómo interviene la Participación Comunitaria?
La estrategia de Atención Primaria de Salud cobra un significado especial cuando enfatiza:
• Los servicios deben ser eficaces, culturalmente aceptables para ello será preciso planificar y gestionar cuidadosamente programas que guarden relación directa con los problemas locales.
• Las comunidades deben de participar en el desarrollo de los servicios para fomentar la autoresponsabilidad y reducir la dependencia (paternalismo).
• Los servicios deben enfatizar en la promoción y prevención de la salud.
• Partiendo de estos antecedentes se comprende la gran tarea que tienen los profesionales de salud para alcanzar un impacto en la situación de salud.
• El propiciar la participación de la comunidad y del propio núcleo familiar, realizar una planificación adecuada de las necesidades de la población y enfatizar las acciones de salud en los aspectos preventivos promocionales son acciones que merece un trabajo integral.



QUE SE HACE EN PARTICIPACIÓN COMUNITARIA


Se promueve lo siguiente:
• El desarrollo de la comunidad fomentando su protagonismo en las acciones de salud integral.
 
·         La participación comunitaria de las instituciones locales, autoridades municipales, grupos juveniles, Iglesias, gremios, y otras organizaciones en el desarrollo de la salud comunitaria.
·         El uso adecuado a los medios de comunicación social alternativo para la promoción de la salud en la comunidad.
·         Impulsar y facilitar el proceso de información, educación y comunicación necesarios para una adecuada defensa de la vida y la salud priorizando el ámbito local.
MEDIANTE LAS SIGUIENTES ESTRATEGIAS:
·         Difusión y movilización social para la salud
·         Concentración social para el cambio
·         Fortalecimiento y legitimación del rol del Ministerio de salud.
Cabe resaltar el gran trabajo que hasta hoy han realizado en esta área los diversos profesionales de salud, sin embargo ha sido posible detectar algunos barreras, que tomándolos en cuenta permitirá encaminar la participación de la comunidad:
Los programas de salud, algunas veces se orientan hacia servicios de tipo curativo que no suele llegar a la población y a la familia, donde deben tener lugar los cambios fundamentales.
Los actores o agentes de salud comunitarias (parteras, promotores, voluntarios etc.) algunas veces tienen una participación débil en los establecimientos para desarrollar su labor y que bien podrían dar un aporte muy importante.
La participación de la población en la planeación de actividades de salud, a parte de solicitarles, que acudan a los establecimientos. En la gran mayoría de veces subestimamos los recursos que tienen las comunidades como: Capacidad de cooperación, de convencerse unos a otros para cambiar de comportamiento, de apoyar a los agentes de salud locales, de sufragar parte del costo de los programas y de orientar las decisiones locales hacia los problemas más graves.
Teniendo en cuenta estas barreras, es que a partir de este manual intentamos responder a una inquietud de los profesionales de salud que van a trabajar por primera vez en un establecimiento rural:

PARTICIPACIÓN COMUNITARIA

Es la tarea en que los diversos sectores, las organizaciones formales e informales, la comunidad y otras agrupaciones participan activamente tomando decisiones, asumiendo
responsabilidades especificas y fomentando la creación de nuevos vínculos de colaboración en favor de la salud lideradas por el sector salud. 

Educación
ESTABLECIMIENTO DE SALUD
Puesto policial
Club deportivos

Municipios
ONGs

Asociaciones diversas
Organizaciones comunitarias
PARTICIPACION COMUNITARIA
Agricultura
Instituto de seguridad social

Pesquería
Iglesia
FAMILIA
Gobierno regional

La Participación comunitaria permite la coordinación estrecha entre la comunidad, instituciones locales, organizaciones y el sector salud.
Para lograr la participación comunitaria existen condiciones básicas que muchas veces pueden presentarse en forma combinada, y en otros casos no existir por ello es muy importante tener en cuenta que la Participación Comunitaria no se realiza con los deseos sino con las acciones. 

CONDICIONES BÁSICAS PARA TRABAJAR EN PARTICIPACIÓN COMUNITARIA:
 
Para iniciar un trabajo de participación comunitaria es necesario tener en consideración lo siguiente:
DE LA COMUNIDAD

- Debe estar organizada con capacidad para realizar acciones comunes.
- La participación de la comunidad debe ser de carácter voluntario sin presiones ni autoritarismo


- El clima político debe ser favorable y si no favorece directamente la participación de la comunidad, por lo menos que no la impida.

- Debe haber una coordinación intersectorial, eso significa que todas las organizaciones formales (sector educación, la iglesia etc) y sectores informales (promotores, curanderos etc) puedan participar en conjunto.

- La comunidad previamente debe saber claramente cual va a ser el papel que va a desempeñar en el proceso de participación comunitaria.



DEL PROFESIONAL DE SALUD:
- Conocer a la comunidad o comunidades donde se trabaja. Aprender las costumbres, las tradiciones y especialmente la manera de comunicarse facilita la aceptación y confianza de parte de la comunidad y de los líderes.

- Trabajar con la comunidad manteniendo el liderazgo. La imagen que se proyecte de uno mismo a la comunidad es muy importante. Demostrar que se esta para ayudarlos a usar sus recursos a fin de mejorar su salud.

- Comunicarse adecuadamente con la comunidad. Hablar lo necesario de los servicios de salud sin caer en falsas promesas o comentarios que luego ¡a comunidad puede perder la confianza ganada y negarse a colaborar.

ACCIONES A SEGUIR PARA LOGRAR LA PARTICIPACIÓN COMUNITARIA



El papel de la comunidad no ha de limitarse a responder solo a servicios planificados y diseñados desde el establecimiento de salud. La comunidad debe participar activamente en todo el proceso desde definir los problemas, necesidades de salud, elaborar soluciones y evaluar los programas.
Así mismo es comprensible que hacer que la comunidad participe en las actividades de salud muchas veces suele ser difícil, pero si tenemos en cuenta algunas acciones concretas esto puede mejorar.
Acciones:
- Elaborando un listado o directorio de todas las autoridades locales y los sectores, líderes y de todos los recursos humanos disponibles de la comunidad que puedan aportar con sus experiencias ver los oponentes y los aliados para el trabajo que realizará el equipo de salud conjuntamente con ellos.
- Informando el ¿porque?, ¿para que? y ¿como participar en las actividades de salud del establecimiento a la población?.
- Convocando luego a los representantes de los sectores formales e informales a ser participes de las actividades de salud mediante un plan de trabajo y un cronograma de reuniones.
- Realizando el análisis de la problemática de salud con la participación de sectores, líderes convocados y equipo de salud.
- Elaborando luego el plan de actividades de salud conjuntamente con todos ellos.
- Organizando e Informando oportunamente a la población sobre las actividades que el establecimiento programa APP Y AMS.
- Programando eventos de capacitación y supervisión para agentes de la comunidad: como: Promotores, Parteras, Voluntarios de Malaria, UROC etc.
- Propiciando el trabajo de Educación para la Salud entre el sector Salud y Educación



¿CON QUIEN COORDINAR PARA TRABAJAR EN PARTICIPACIÓN COMUNITARIA?

Si se esta por iniciar un trabajo comunitario, estos son algunos de los organismos con los que se puede coordinar.
• Club de madres.
• Comité de salud.
• Asociación de padres de familia (APAFA).
• Clubs deportivos.
• Vaso de leche.
• Asociaciones de agricultores y pescadores.
• Organizaciones indígenas.
• Municipalidades.
• Instituciones de iglesia (CARITAS).
• Iglesia,
• Parteras, promotores de salud, curanderos y otros agentes de salud.
• CEI, Escuelas primarias y secundarias.
• IPSS.
• Institutos armados y policiales.
• Organizaciones No Gubernamentales (ONGs).
• CLAS (Comite local de Administración de Salud).
• CLAFES (Comites locales de administración de Farmacias en salud),
• Instituto Superior Tecnológico.
• Gobierno Regional.

¿CUANDO ORGANIZAR EL TRABAJO DE PARTICIPACIÓN COMUNITARIA?

El momento propicio para organizarse es al inicio de un nuevo ciclo de trabajo, como al inicio de un año de trabajo, ello permitirá hacer el seguimiento de las actividades y evaluar cuanto es la participación de la comunidad y propiciar acciones que nos ayuden a mejorar el trabajo.
Si el profesional llega cuando ya existe un período de trabajo, de todas maneras tendrá que evaluar el grado de participación de la comunidad.